23 nov. 2009

MIEDO AL LOCO

Por: Alejandra Quintero**











Voy a comenzar con un fragmento de un dialogo entre Maud Mannoni que es una psicoanalista francesa y un adolescente considerado como anormal, Llamado Jacques. Lo extraje del libro Un Lugar para Vivir de Maud Mannoni.


- M.M: ....antes estabas explicándole a Paul la forma en que la sociedad, la gente habla de los que llaman normales y de los que llaman “anormales”. Puedes decir algo sobre eso??


- J: Creo que cuando a uno se le considera anormal es muy difícil escapar de ese estatus. Se puede pero teniendo en cuenta de que la gente te hace zancadilla o casi. Tal vez lo hacen inconscientemente, pero lo hacen......



- M.M: Una vez me dijiste que las cosas te fueron bien en el instituto a partir de que las historias que te contabas a ti mismo, las guardabas solo para ti.


- J: Si, si escondes lo que los demás no quieren oír, tienes una apariencia normal. La gente esta lejos de saber que vienes de una casa de “chiflados”.


- M.M: entonces tu has tenido que jugar a ser normal???


- J: si, y luego ya me acostumbré. .....pero las escondo con mucho cuidado, y así nadie se da cuenta de nada y me dejan en paz.......


Este ejemplo lo traje para que veamos que no es un secreto para nadie que la sociedad segrega, rechaza, a aquel que es diferente, entre ellos al que está loco. Pero pensemos...Quién es el LOCO??, en una primera impresión podemos decir que el loco es aquel está mas allá de cualquier diagnóstico psiquiátrico, hablar del loco nos remite directamente a aquel que presenta ciertas anomalías en su comportamiento incluyendo a los niños, al inadaptado, o simplemente aquel que consideramos un poco o bastante extraño, y que en cualquiera de los casos le es bastante difícil escapar de ese estatus.


En el caso del que carga con un diagnóstico de psicosis, y es de este loco del que vamos a hablar hoy, pone a la familia en una encrucijada en la que faltan palabras para poder nombrar ese acontecimiento que aparece en forma súbita y que es absolutamente inesperado. Que de un día para el otro se comienza a notar cierta rareza en el loco que no entienden y los sumerge en la incertidumbre de no saber que esta pasando. Este desconcierto no se limita al primer brote, ya que con cada descompensación del paciente la situación se repite con renovado terror. Desde que la psicosis aparece en algún miembro del grupo familiar se desencadenan algunas cuestiones del orden de lo trágico. Este impacto es vivido por las familias como lo unheimlich, palabra alemana que significa lo ominoso.


En el artículo de lo ominoso de Freud, se presentan distintas significaciones de esta palabra...la palabra alemana unheimlich es lo opuesto a heimlich, que es lo intimo, lo doméstico, lo familiar. Claro que no todo lo nuevo y no familiar es terrorífico, Solo puede decirse que lo novedoso se vuelve fácilmente terrorífico y ominoso, algo de lo ominoso es terrorífico, pero no todo. A lo nuevo y no familiar tiene que agregarse algo que lo vuelva ominoso. En algunas de las acepciones que aparecen en el texto ominoso remite a: lo extraño, sospechoso, mal agüero, lúgubre, siniestro, horrendo, demoníaco. No solo el loco nos remite a un sentimiento tan penoso, también se pueden encontrar situaciones que voy a nombrar a continuación, en las que podemos vivir esa misma sensación que se siente con el loco, esos momentos de angustia, como por ejemplo cuando uno se extravía en un bosque, y a pesar de los esfuerzos por encontrar un camino que resulte familiar, se retorna repetidas veces a cierto sitio caracterizado por determinado aspecto. O cuando uno anda por una habitación desconocida u oscura, en busca de la puerta o la perilla de la luz, y por enésima vez se tropieza con el mismo mueble.


También en otras experiencias podemos ver que solo el factor de la repetición no deliberada es el que vuelve ominoso algo en si mismo inofensivo y nos impone la idea de lo fatal, inevitable, donde lo habitual sería hablar de “casualidad”. Por ejemplo: Es una vivencia sin duda indiferente si en un sitio nos dan cierto número, y hallamos ese mismo número en otro sitio donde fuéramos. Pero esa impresión cambia si es que ambos episodios en si triviales se suceden con poca diferencia de tiempo. Es decir si ese mismo número lo recibiéramos en diferentes situaciones en el transcurso de un solo día uno lo hallaría ominoso. La omnipotencia del pensamiento, es por ejemplo cuando alguien en un arrebato de cólera desea al otro que le pase algo malo o incluso la muerte y si esto después de unos pocos días se hace efectivo el que lo deseó vive esta situación como ominosa. El fenómeno del déjà vu, esa sensación de que ya se ha vivido alguna situación, lugares, paisajes, casas, etc. Y también Los ataques de epilepsia también podemos hallarlos como ominoso. Si la teoría psicoanalítica acierta cuando dice que una serie de sentimientos, de cualquier clase que sean se transforman en angustia por obra de la represión, la represión es para el psicoanálisis una operación por medio de la cual se rechazan o se mantienen en el inconsciente pensamientos, imágenes, recuerdos, entre los casos que provoca angustia existirá por fuerza un grupo en el que pueda demostrarse que eso angustioso es algo reprimido que retorna. Si esta fuera la naturaleza oculta de lo ominoso, no seria efectivamente algo nuevo o ajeno, sino algo familiar antiguo a la vida anímica, enajenado a ella por el proceso de la represión.


Schelling, define lo ominoso como algo que destinado a permanecer oculto sale a la luz. Pareciera que lo ominoso del vivenciar se produce cuando unos complejos infantiles reprimidos, olvidados, son reanimados por una impresión, si fuera cierto que lo ominoso sea algo familiar que ha experimentado una represión y retorne luego de ella, pero el enigma de lo ominoso no parece resuelto solo con este material. Porque no es todo lo familiar que esta reprimido lo que va a generar angustia cuando retorna, parece que solamente un punto de lo familiar lo que se tornaría ominoso.


Voy a poner como ejemplos dos pequeños extractos de mitos griegos...en ambos casos es una historia bastante larga pero que como no viene al caso contarla completa solo me voy a remitir al hecho que nos interesa en esta conferencia. En el Primer mito, Edipo Rey se arranca los ojos cuando se entera de que era esposo de su propia madre. También hace una referencia clara al sentimiento de lo ominoso el mito griego de la Medusa que es un Monstruo femenino de manos metálicas, colmillos afilados y cabellera de serpientes venenosas vivas, mirarla resultaba literalmente petrificador, todas las criaturas que la veían se convertían en piedras de la tierra. La visión de la medusa petrifica de horror. En los dos mitos se hace referencia a una forma atemperada de la castración. El terror es el mismo terror a la castración, estas son conclusiones de Freud en su artículo, La Cabeza de Medusa. Pero vamos a ver que es la castración??? , el diccionario de psicoanálisis dice que Como complejo infantil la castración esta centrada en una fantasía, la cual aporta una respuesta al enigma que plantea al niño la diferencia sexual anatómica, en sus teorías sexuales infantiles, esta diferencia se atribuye al cercenamiento del miembro en la niña, (es decir el niño cree que a la niña le han cortado su miembro sexual) La estructura y efectos del complejo de castración son diferentes en el niño y la niña, el niño teme a la castración como una amenaza paterna en respuesta a sus actividades sexuales, en la niña la ausencia de pene es sentida como un perjuicio sufrido que intenta negar, compensar, reparar. La castración va mas allá de lo fenomenológico, tiene una connotación privativa, normativa. Vamos a ubicar la angustia de castración dentro de una serie de experiencias traumatizantes en las que interviene igualmente un elemento de pérdida, de separación de un objeto: pérdida del pecho en el ritmo de la lactancia, destete, defecación. Estas experiencias son equivalencias simbólicas. El complejo y la amenaza de castración son un tema muy profundo e importante en la teoría psicoanalítica y por supuesto en la constitución de un sujeto, lo voy a tocar muy por encima, solo con el fin de hacer un seguimiento teórico del tema que hoy nos convoca y por que es Freud quien hace este lazo entre lo ominoso y la angustia de castración. Lacan dice que la castración, se trata de la incorporación de un tercero, que usualmente está representado por el padre, que separa, corta, el dúo madre - niño. Por este hecho, crea la ausencia, el vacío en la pareja madre- hijo, devolviendo el deseo a la madre, y ofreciendo al niño su espacio para la creatividad, la originalidad que surge con la falta, es decir ese espacio liberado por la función paterna entre la madre y el niño. Castrar a alguien es darle la posibilidad de devenir en un ser humano independiente.


Finalmente la castración se trata de un corte, simbólico, que permite el advenimiento de un sujeto y hacerse reconocer por el otro como sujeto. Este corte o falta es fundamental, es su desenlace el que determina la estructura psíquica de un sujeto, este es el punto de lo familiar reprimido que les decía anteriormente que se torna ominoso. Porque más importante aun que el corte en si es la manera en que cada uno lo vive individualmente y la huella muy particular y diferente que deja en cada uno. Todo estos complejos infantiles suceden a nivel del inconsciente, están reprimidos, olvidados, pero en lo que se refiere a la locura, es justamente allí donde está la dificultad, en la huella que deja este corte simbólico, parece que todo estuviera a flor de piel. Entonces podemos pensar que la angustia que el loco despierta en el otro nos remite indefectiblemente a nuestro propio corte, y a la huella imborrable que ha dejado en cada uno de nosotros de diferente manera y que posibilitó nuestra propia constitución como sujetos y a los avatares que para ello hemos pasado en nuestra vida anímica infantil. Es decir, el miedo, el rechazo, que sentimos ante un encuentro con un loco no es mas que un enfrentarse con eso familiar, con cosas propias que están reprimidas destinadas a estar ocultas, olvidadas y algo(o sea el loco) las hace salir a la luz. Este miedo que se siente por el loco, lo tuvo y aun lo tiene recluido en instituciones, como si fuera un gran peligro para la sociedad, internar al loco en un hospital, sacárselo de encima parece la primera reacción a la que atina cualquiera que lo tuviera a cargo. Aquí voy a hacer una aclaración, No es que esté mal el internamiento, siempre y cuando se le dé la posibilidad de opinar y si es que esta pasando por una crisis, en la que no puede dar ninguna opinión cuando sale de la crisis es conveniente pedírsela y no dejarlo por siempre internado, por que las crisis no duran mucho tiempo. Álamo hace un trabajo con el loco que no lo hace todas las instituciones y es permitirle al loco decir su verdad, hablar libremente, le permite al sujeto situarse al nivel de la palabra, con posibilidad de separarse, de apartarse de la institución cuando lo desee, no es al modo de la institución tradicional que adquiere en la práctica, una posición de omnipotencia, de asumir el saber, y cogidos en esta trampa, le rechaza al loco el lugar de sujeto en busca de su deseo, la palabra del paciente solo puede ser escuchada como la palabra del loco. Álamo, no encierra a sus locos, no esta todo el día encima suyo, no asume posiciones de saber, pero sí esta a su servicio. Se acepta el delirio y el comportamiento del loco por perturbado que resulte, por que sabemos que es su propia manera de buscar el camino y su curación, y esta solo es posible al final de esta búsqueda, que a veces es muy larga y muy difícil de aceptar por las personas que lo rodean. No es que los profesionales de Álamo podemos hacer este trabajo con los locos por que seamos unos pocos iluminados, la respuesta esta en el análisis personal. Álamo no solamente trabaja con locos, también lo hace con su familia, por que este miedo al loco que por supuesto no le es ajeno a los familiares, y es por eso que realizamos, un trabajo integrado, en conjunto para finalmente dar cuenta de se tratan estos misterios que envuelven a la locura, por que tener conocimiento, saber, sobre ellos ayuda a desmitificarlos y permite a la familia enfrentarlos desde otro lugar. De lo que se trata es que aquello que devino en un momento como ominoso, se vaya tornando un poco más familiar. De igual manera estas conferencias tienen como finalidad mostrar temas de salud mental entre otros a la comunidad, para que poco a poco se vayan desprendiendo esos mitos formados alrededor del pobre loco y no solamente de él, que además de su sufrimiento tiene que cargar con peso de un gran estigma.


NOTAS

* Conferencia pronunciada en Álamo (Centro de Promoción en Salud Mental).

** Licenciada en Psicología, psicoanalista de orientación lacaniana, formada académicamente en Argentina.

23 nov. 2009

MIEDO AL LOCO

Por: Alejandra Quintero**











Voy a comenzar con un fragmento de un dialogo entre Maud Mannoni que es una psicoanalista francesa y un adolescente considerado como anormal, Llamado Jacques. Lo extraje del libro Un Lugar para Vivir de Maud Mannoni.


- M.M: ....antes estabas explicándole a Paul la forma en que la sociedad, la gente habla de los que llaman normales y de los que llaman “anormales”. Puedes decir algo sobre eso??


- J: Creo que cuando a uno se le considera anormal es muy difícil escapar de ese estatus. Se puede pero teniendo en cuenta de que la gente te hace zancadilla o casi. Tal vez lo hacen inconscientemente, pero lo hacen......



- M.M: Una vez me dijiste que las cosas te fueron bien en el instituto a partir de que las historias que te contabas a ti mismo, las guardabas solo para ti.


- J: Si, si escondes lo que los demás no quieren oír, tienes una apariencia normal. La gente esta lejos de saber que vienes de una casa de “chiflados”.


- M.M: entonces tu has tenido que jugar a ser normal???


- J: si, y luego ya me acostumbré. .....pero las escondo con mucho cuidado, y así nadie se da cuenta de nada y me dejan en paz.......


Este ejemplo lo traje para que veamos que no es un secreto para nadie que la sociedad segrega, rechaza, a aquel que es diferente, entre ellos al que está loco. Pero pensemos...Quién es el LOCO??, en una primera impresión podemos decir que el loco es aquel está mas allá de cualquier diagnóstico psiquiátrico, hablar del loco nos remite directamente a aquel que presenta ciertas anomalías en su comportamiento incluyendo a los niños, al inadaptado, o simplemente aquel que consideramos un poco o bastante extraño, y que en cualquiera de los casos le es bastante difícil escapar de ese estatus.


En el caso del que carga con un diagnóstico de psicosis, y es de este loco del que vamos a hablar hoy, pone a la familia en una encrucijada en la que faltan palabras para poder nombrar ese acontecimiento que aparece en forma súbita y que es absolutamente inesperado. Que de un día para el otro se comienza a notar cierta rareza en el loco que no entienden y los sumerge en la incertidumbre de no saber que esta pasando. Este desconcierto no se limita al primer brote, ya que con cada descompensación del paciente la situación se repite con renovado terror. Desde que la psicosis aparece en algún miembro del grupo familiar se desencadenan algunas cuestiones del orden de lo trágico. Este impacto es vivido por las familias como lo unheimlich, palabra alemana que significa lo ominoso.


En el artículo de lo ominoso de Freud, se presentan distintas significaciones de esta palabra...la palabra alemana unheimlich es lo opuesto a heimlich, que es lo intimo, lo doméstico, lo familiar. Claro que no todo lo nuevo y no familiar es terrorífico, Solo puede decirse que lo novedoso se vuelve fácilmente terrorífico y ominoso, algo de lo ominoso es terrorífico, pero no todo. A lo nuevo y no familiar tiene que agregarse algo que lo vuelva ominoso. En algunas de las acepciones que aparecen en el texto ominoso remite a: lo extraño, sospechoso, mal agüero, lúgubre, siniestro, horrendo, demoníaco. No solo el loco nos remite a un sentimiento tan penoso, también se pueden encontrar situaciones que voy a nombrar a continuación, en las que podemos vivir esa misma sensación que se siente con el loco, esos momentos de angustia, como por ejemplo cuando uno se extravía en un bosque, y a pesar de los esfuerzos por encontrar un camino que resulte familiar, se retorna repetidas veces a cierto sitio caracterizado por determinado aspecto. O cuando uno anda por una habitación desconocida u oscura, en busca de la puerta o la perilla de la luz, y por enésima vez se tropieza con el mismo mueble.


También en otras experiencias podemos ver que solo el factor de la repetición no deliberada es el que vuelve ominoso algo en si mismo inofensivo y nos impone la idea de lo fatal, inevitable, donde lo habitual sería hablar de “casualidad”. Por ejemplo: Es una vivencia sin duda indiferente si en un sitio nos dan cierto número, y hallamos ese mismo número en otro sitio donde fuéramos. Pero esa impresión cambia si es que ambos episodios en si triviales se suceden con poca diferencia de tiempo. Es decir si ese mismo número lo recibiéramos en diferentes situaciones en el transcurso de un solo día uno lo hallaría ominoso. La omnipotencia del pensamiento, es por ejemplo cuando alguien en un arrebato de cólera desea al otro que le pase algo malo o incluso la muerte y si esto después de unos pocos días se hace efectivo el que lo deseó vive esta situación como ominosa. El fenómeno del déjà vu, esa sensación de que ya se ha vivido alguna situación, lugares, paisajes, casas, etc. Y también Los ataques de epilepsia también podemos hallarlos como ominoso. Si la teoría psicoanalítica acierta cuando dice que una serie de sentimientos, de cualquier clase que sean se transforman en angustia por obra de la represión, la represión es para el psicoanálisis una operación por medio de la cual se rechazan o se mantienen en el inconsciente pensamientos, imágenes, recuerdos, entre los casos que provoca angustia existirá por fuerza un grupo en el que pueda demostrarse que eso angustioso es algo reprimido que retorna. Si esta fuera la naturaleza oculta de lo ominoso, no seria efectivamente algo nuevo o ajeno, sino algo familiar antiguo a la vida anímica, enajenado a ella por el proceso de la represión.


Schelling, define lo ominoso como algo que destinado a permanecer oculto sale a la luz. Pareciera que lo ominoso del vivenciar se produce cuando unos complejos infantiles reprimidos, olvidados, son reanimados por una impresión, si fuera cierto que lo ominoso sea algo familiar que ha experimentado una represión y retorne luego de ella, pero el enigma de lo ominoso no parece resuelto solo con este material. Porque no es todo lo familiar que esta reprimido lo que va a generar angustia cuando retorna, parece que solamente un punto de lo familiar lo que se tornaría ominoso.


Voy a poner como ejemplos dos pequeños extractos de mitos griegos...en ambos casos es una historia bastante larga pero que como no viene al caso contarla completa solo me voy a remitir al hecho que nos interesa en esta conferencia. En el Primer mito, Edipo Rey se arranca los ojos cuando se entera de que era esposo de su propia madre. También hace una referencia clara al sentimiento de lo ominoso el mito griego de la Medusa que es un Monstruo femenino de manos metálicas, colmillos afilados y cabellera de serpientes venenosas vivas, mirarla resultaba literalmente petrificador, todas las criaturas que la veían se convertían en piedras de la tierra. La visión de la medusa petrifica de horror. En los dos mitos se hace referencia a una forma atemperada de la castración. El terror es el mismo terror a la castración, estas son conclusiones de Freud en su artículo, La Cabeza de Medusa. Pero vamos a ver que es la castración??? , el diccionario de psicoanálisis dice que Como complejo infantil la castración esta centrada en una fantasía, la cual aporta una respuesta al enigma que plantea al niño la diferencia sexual anatómica, en sus teorías sexuales infantiles, esta diferencia se atribuye al cercenamiento del miembro en la niña, (es decir el niño cree que a la niña le han cortado su miembro sexual) La estructura y efectos del complejo de castración son diferentes en el niño y la niña, el niño teme a la castración como una amenaza paterna en respuesta a sus actividades sexuales, en la niña la ausencia de pene es sentida como un perjuicio sufrido que intenta negar, compensar, reparar. La castración va mas allá de lo fenomenológico, tiene una connotación privativa, normativa. Vamos a ubicar la angustia de castración dentro de una serie de experiencias traumatizantes en las que interviene igualmente un elemento de pérdida, de separación de un objeto: pérdida del pecho en el ritmo de la lactancia, destete, defecación. Estas experiencias son equivalencias simbólicas. El complejo y la amenaza de castración son un tema muy profundo e importante en la teoría psicoanalítica y por supuesto en la constitución de un sujeto, lo voy a tocar muy por encima, solo con el fin de hacer un seguimiento teórico del tema que hoy nos convoca y por que es Freud quien hace este lazo entre lo ominoso y la angustia de castración. Lacan dice que la castración, se trata de la incorporación de un tercero, que usualmente está representado por el padre, que separa, corta, el dúo madre - niño. Por este hecho, crea la ausencia, el vacío en la pareja madre- hijo, devolviendo el deseo a la madre, y ofreciendo al niño su espacio para la creatividad, la originalidad que surge con la falta, es decir ese espacio liberado por la función paterna entre la madre y el niño. Castrar a alguien es darle la posibilidad de devenir en un ser humano independiente.


Finalmente la castración se trata de un corte, simbólico, que permite el advenimiento de un sujeto y hacerse reconocer por el otro como sujeto. Este corte o falta es fundamental, es su desenlace el que determina la estructura psíquica de un sujeto, este es el punto de lo familiar reprimido que les decía anteriormente que se torna ominoso. Porque más importante aun que el corte en si es la manera en que cada uno lo vive individualmente y la huella muy particular y diferente que deja en cada uno. Todo estos complejos infantiles suceden a nivel del inconsciente, están reprimidos, olvidados, pero en lo que se refiere a la locura, es justamente allí donde está la dificultad, en la huella que deja este corte simbólico, parece que todo estuviera a flor de piel. Entonces podemos pensar que la angustia que el loco despierta en el otro nos remite indefectiblemente a nuestro propio corte, y a la huella imborrable que ha dejado en cada uno de nosotros de diferente manera y que posibilitó nuestra propia constitución como sujetos y a los avatares que para ello hemos pasado en nuestra vida anímica infantil. Es decir, el miedo, el rechazo, que sentimos ante un encuentro con un loco no es mas que un enfrentarse con eso familiar, con cosas propias que están reprimidas destinadas a estar ocultas, olvidadas y algo(o sea el loco) las hace salir a la luz. Este miedo que se siente por el loco, lo tuvo y aun lo tiene recluido en instituciones, como si fuera un gran peligro para la sociedad, internar al loco en un hospital, sacárselo de encima parece la primera reacción a la que atina cualquiera que lo tuviera a cargo. Aquí voy a hacer una aclaración, No es que esté mal el internamiento, siempre y cuando se le dé la posibilidad de opinar y si es que esta pasando por una crisis, en la que no puede dar ninguna opinión cuando sale de la crisis es conveniente pedírsela y no dejarlo por siempre internado, por que las crisis no duran mucho tiempo. Álamo hace un trabajo con el loco que no lo hace todas las instituciones y es permitirle al loco decir su verdad, hablar libremente, le permite al sujeto situarse al nivel de la palabra, con posibilidad de separarse, de apartarse de la institución cuando lo desee, no es al modo de la institución tradicional que adquiere en la práctica, una posición de omnipotencia, de asumir el saber, y cogidos en esta trampa, le rechaza al loco el lugar de sujeto en busca de su deseo, la palabra del paciente solo puede ser escuchada como la palabra del loco. Álamo, no encierra a sus locos, no esta todo el día encima suyo, no asume posiciones de saber, pero sí esta a su servicio. Se acepta el delirio y el comportamiento del loco por perturbado que resulte, por que sabemos que es su propia manera de buscar el camino y su curación, y esta solo es posible al final de esta búsqueda, que a veces es muy larga y muy difícil de aceptar por las personas que lo rodean. No es que los profesionales de Álamo podemos hacer este trabajo con los locos por que seamos unos pocos iluminados, la respuesta esta en el análisis personal. Álamo no solamente trabaja con locos, también lo hace con su familia, por que este miedo al loco que por supuesto no le es ajeno a los familiares, y es por eso que realizamos, un trabajo integrado, en conjunto para finalmente dar cuenta de se tratan estos misterios que envuelven a la locura, por que tener conocimiento, saber, sobre ellos ayuda a desmitificarlos y permite a la familia enfrentarlos desde otro lugar. De lo que se trata es que aquello que devino en un momento como ominoso, se vaya tornando un poco más familiar. De igual manera estas conferencias tienen como finalidad mostrar temas de salud mental entre otros a la comunidad, para que poco a poco se vayan desprendiendo esos mitos formados alrededor del pobre loco y no solamente de él, que además de su sufrimiento tiene que cargar con peso de un gran estigma.


NOTAS

* Conferencia pronunciada en Álamo (Centro de Promoción en Salud Mental).

** Licenciada en Psicología, psicoanalista de orientación lacaniana, formada académicamente en Argentina.
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