5 feb. 2014

ELLAS LOS PREFIEREN MALOS

La sexualidad siempre ha sido un enigma para la humanidad pero la forma de enfrentar este enigma ha sido distinta entre los géneros, siendo la indagación masculina la más activa y lamentablemente la más primitiva, pero quizás esta limitada búsqueda que tienen los varones sea la que los ha protegido de un mayor dolor, como lo son las consecuencias del amor, pues esta búsqueda no es real, no desean conocer, solo están para servirse y gozar.
Dejaré de lado al varón para concentrarme en aquello que me ha tenido pensando muchas horas: el deseo femenino. No pretendo ser definitivo ni categórico, reconozco no tener la autoridad tal vez de un especialista pero me animaré a decir varias cosas al respecto.
Aquí va entonces, sabemos que la sexualidad femenina es del todo más compleja que la del varón, de quien podríamos decir que es casi un protozoario al compararlos. Pero es este nivel femenino la que le otorga más complicaciones. Las mujer siempre está en la búsqueda aplicada de lo que es ser una HIJA, una AMIGA, una HERMANA, una AMANTE, una ESPOSA, de cómo gozar, cómo ser feliz, cómo hacer feliz a otro, cómo olvidar, cómo aprender a querer, cómo enamorarse correctamente, en conclusión, cómo ser una VERDADERA MUJER, una PERFECTA MUJER -eso es muy femenino, pero ellas no lo saben, no saben que son las únicas que pueden aspirar a la perfección, ya que son las únicas con los recursos para lograrlo-. El problema radica en que su búsqueda es muy ingenua, hasta en las que sospechamos mucha viveza y recorrido.
La mujer elige como pareja a un hombre que le haga sentir que tiene alguna respuesta a sus múltiples preguntas, están las menos osadas que son las que buscan al que las hace sentirse seguras (un varón con algo de experiencia y una maldad no dañina) y están las más atrevidas, las que eligen a un hombre tan solo por aprender todo de él. Estas últimas buscan al chico intrépido, al chico reconocido, al anhelado por todas, al que se la sabe todas, el que no se enamora, el que las tiene deseosos, el que maneja y controla todo, en resumen EL CHICO MALO. Quieren conocer a través de él cómo piensa un varón y si es posible enamorarlo y lograr dominar a la bestia, tratando de convertirse en las alumnas que superaron al maestro. Pero, solo hay dos posibilidades con un chico así: 1) lograr enamorarlo, y vivir con la duda de si pueden confiar en él, porque saben cómo fue; y 2) saberse incapaces de lograr el cambio, engancharse a su sabiduría, enamorarse y sufrir al ser abandonadas. Ambas posibilidades son pérdidas y los que es peor parecen cegarse frente a la verdad de que ese varón es humano y de seguro que también  se enamora y que su postura es tan solo eso una 'postura' una apariencia, una defensa. 
Buscan al chico malo cuando no hay tal, buscan un conocimiento que solo radica en ellas, deberían recordar que en el amor se aprende de quien está dispuesto a amar y no de quién no tiene la aptitud ni disposición para hacerlo. Mujeres, no busquen, no esperen, no demanden,...suerte!

5 feb. 2014

ELLAS LOS PREFIEREN MALOS

La sexualidad siempre ha sido un enigma para la humanidad pero la forma de enfrentar este enigma ha sido distinta entre los géneros, siendo la indagación masculina la más activa y lamentablemente la más primitiva, pero quizás esta limitada búsqueda que tienen los varones sea la que los ha protegido de un mayor dolor, como lo son las consecuencias del amor, pues esta búsqueda no es real, no desean conocer, solo están para servirse y gozar.
Dejaré de lado al varón para concentrarme en aquello que me ha tenido pensando muchas horas: el deseo femenino. No pretendo ser definitivo ni categórico, reconozco no tener la autoridad tal vez de un especialista pero me animaré a decir varias cosas al respecto.
Aquí va entonces, sabemos que la sexualidad femenina es del todo más compleja que la del varón, de quien podríamos decir que es casi un protozoario al compararlos. Pero es este nivel femenino la que le otorga más complicaciones. Las mujer siempre está en la búsqueda aplicada de lo que es ser una HIJA, una AMIGA, una HERMANA, una AMANTE, una ESPOSA, de cómo gozar, cómo ser feliz, cómo hacer feliz a otro, cómo olvidar, cómo aprender a querer, cómo enamorarse correctamente, en conclusión, cómo ser una VERDADERA MUJER, una PERFECTA MUJER -eso es muy femenino, pero ellas no lo saben, no saben que son las únicas que pueden aspirar a la perfección, ya que son las únicas con los recursos para lograrlo-. El problema radica en que su búsqueda es muy ingenua, hasta en las que sospechamos mucha viveza y recorrido.
La mujer elige como pareja a un hombre que le haga sentir que tiene alguna respuesta a sus múltiples preguntas, están las menos osadas que son las que buscan al que las hace sentirse seguras (un varón con algo de experiencia y una maldad no dañina) y están las más atrevidas, las que eligen a un hombre tan solo por aprender todo de él. Estas últimas buscan al chico intrépido, al chico reconocido, al anhelado por todas, al que se la sabe todas, el que no se enamora, el que las tiene deseosos, el que maneja y controla todo, en resumen EL CHICO MALO. Quieren conocer a través de él cómo piensa un varón y si es posible enamorarlo y lograr dominar a la bestia, tratando de convertirse en las alumnas que superaron al maestro. Pero, solo hay dos posibilidades con un chico así: 1) lograr enamorarlo, y vivir con la duda de si pueden confiar en él, porque saben cómo fue; y 2) saberse incapaces de lograr el cambio, engancharse a su sabiduría, enamorarse y sufrir al ser abandonadas. Ambas posibilidades son pérdidas y los que es peor parecen cegarse frente a la verdad de que ese varón es humano y de seguro que también  se enamora y que su postura es tan solo eso una 'postura' una apariencia, una defensa. 
Buscan al chico malo cuando no hay tal, buscan un conocimiento que solo radica en ellas, deberían recordar que en el amor se aprende de quien está dispuesto a amar y no de quién no tiene la aptitud ni disposición para hacerlo. Mujeres, no busquen, no esperen, no demanden,...suerte!
Publicar un comentario